Querido Dios, hazme consciente de los milagros cotidianos a mi alrededor: la perfección de una flor, el esplendor de una puesta del sol, la maravilla diáfana del proceso de la misma vida. Ayúdame a agradecerte estos pequeños milagros, y a nunca ignorar su poder.
Pero también, Dios mío, si es tu voluntad, hazme un milagro. Cuando la enfermedad se adueñe de mí, dame salud; cuando la tristeza hiera mi corazón, dame alegría; cuando la confusión nuble mi vista, dame comprensión; cuando la ansiedad me infecte, dame paz. Amén.
Parte de la Oración "Hazme un Milagro"
Libro: ESTIMULOS PARA ORAR En tiempos de dolor o enfermedad
"Señor te pido por la Salud de muchos de los familiares de mis amigos de Mensajes para el Alma...Obra Padre amado de forma especial, deseamos que sus cuerpos estén completamente sanos, libéralos de toda condición, que no habite dolor alguno, que los medicamentos ya no sean necesarios porque tus manos están puestas en ellos (as). Que sus mentes estén libres de perturbaciones y que solo brille la claridad mental, sus corazones en perfecto funcionamiento…llenos de la paz que solamente tú sabes regalar .Que sus ojos estén puestos en ti amado Maestro por que los (as) has sanado…confío en ti y solamente en ti que así será…Gracias infinitas de todo corazón, Amén…Amén”.
Bendiciones a todos!!
Vilma Reyes

Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los
ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas,
guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los
rebeldes espíritus infernales.
Te
confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los
esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas
fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y
tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido
y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu
misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren
desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su
situación.
Te
doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a
anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la
humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo
carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres.
Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el
mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.