Los Sentimientos 


Nunca más volveré a ser la persona amargada y problemática que he sido. Voy a cambiar mi mal carácter por una actitud amable y apacible. Puedo conseguirlo porque yo me lo propongo.


En primer lugar, debo convencerme de que yo soy el único dueño y responsable de mi vida. No esperaré pasivamente que me sucedan todas las cosas buenas. Yo haré que ocurran. Cuando se presenten dificultades, allí estaré para afrontarlas. Soy capaz; debo confiar.

Me haré cargo de los fracasos. Por ningún motivo volveré a culpar de ellos a la vida ni a las demás personas y menos aún, a castigarlas con mi hostilidad. Cuando me sienta enojado por un motivo cualquiera, evitaré que lo noten. Nadie tiene por qué llevar el peso de mis problemas. Ejerceré un dominio total sobre mis pensamientos, de tal manera que pueda ocuparme de cada cosa a su debido tiempo.

Si las cosas no salen bien, sabré aceptar que muchas veces salen mal aunque no me guste. Dejaré de intervenir ante muchas situaciones ajenas que no me afectan directamente. Los problemas diarios son pasajeros. Así que le diré adiós a la costumbre de convertir en tragedias las contrariedades de la vida. A cada problema, le daré la importancia justa. No permitiré que un mal momento me perturbe durante todo el día.

Fortaleceré mi voluntad para no dejarme avasallar por el enojo. Cada día estaré atento a todo aquello que es valioso o que representa un motivo de alegría. No me detendré a criticar o a quejarme. Aprenderé a reírme de la vida, de los problemas, de mí mismo. La serenidad y el buen humor serán los rasgos más notables de mi carácter. Resultará muy agradable para quienes me rodean contar con mi amistad o con mi compañía. Por fin me sentiré verdaderamente a gusto conmigo mismo. 

Por: María Betancur

Oración para sonreír... 

 

Señor, renueva mi espíritu y dibuja en mi rostro sonrisas de gozo por la riqueza de tu bendición. Que mis ojos sonrían diariamente por el cuidado y compañerismo de mi familia y de mi comunidad.

Que mi corazón sonría diariamente por las alegrías y dolores que compartimos. Que mi boca sonría diariamente con la alegría y regocijo de tus trabajos.

Que mi rostro dé testimonio diariamente de la alegría que tú me brindas. Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor. 


Por: María T. De Calcuta


música para el alma

 

San Miguel Su nombre significa: "¿Quién como Dios? O: "Nadie es como Dios" 

sanmiguel Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales.

San Rafael Su nombre significa: "Medicina de Dios, el que cura o sana".

sanrafaelTe confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su situación.

San Gabriel Su nombre significa: "Dios es mi protector". 

sangabrielTe doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres. Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.