
Aquí vengo con la FE de un alma cristiana, a buscar tu misericordia en situación tan angustiosa para mí.
No me desampares y la puerta que quiera abrirse en mi camino, sea tu mano poderosa la que me la cierre para no entrar en ella si no me conviene, o me la dejes abierta, si ha de volver mi tranquilidad tanto tiempo deseada.
A tus pies dejo esta súplica, que te hace un alma obligada por el destino a grandes sufrimientos, que ya no puede combatir si tu mano poderosa no detiene la ley de la razón.
Dios mío, perdona los desacierto que yo he cometido durante esta existencia, la cual llevo de frente, dame fuerzas para soportar las amarguras y las pruebas de esta vida.
Amén.
Hágase un Padre Nuestro.
Padre...me pongo en tus manos
Haz de mí lo que quieras. Sea lo que fuere, por ello te doy las gracias. Estoy dispuesto a todo. Lo acepto todo, con tal de que se cumpla Tu voluntad en mí y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre. Te encomiendo mi alma, Te la entrego con todo el amor de que soy capaz, porque te amo y necesito ponerme en tus manos sin medida, con infinita confianza, porque Tú eres mi Padre.
Por: Carlos de Foucauld

Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los
ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas,
guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los
rebeldes espíritus infernales.
Te
confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los
esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas
fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y
tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido
y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu
misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren
desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su
situación.
Te
doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a
anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la
humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo
carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres.
Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el
mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.