
Ábrele espacio para que respire.
La tristeza es un hueco en el
amor. Una fuga transitoria
de energía. Un camino hacia
uno mismo. La revisión profunda
de algún espacio roto.
No ignores la tristeza.
Pues toda emoción es necesaria
y conveniente. La tristeza te
ayuda a detenerte
temporalmente.
A alejarte de todo lo mundano.
Te deja en la puerta de un
nuevo comienzo. Reconócela.
No la confines a un espacio
muerto. No la encierres bajo
llave. No permitas que se
entierre.No la disfraces con
mentiras lindas.
No ignores la tristeza.
Escucha su mudez, siente su
calma. Ella no pretende
avergonzarte.
No todos los días son soleados.
Todo tiene un lado débil.
No ignores la tristeza.
Permítele que hable en su
dialecto. Que te conduzca
hasta el final de la
bajada. Y cuando vuelva
la otra fase de la Luna
el rayo de luz traspasará
y el prisma volverá
a encenderse
de colores tu alegría.
No ignores la tristeza.
Todas tus emociones son
importantes y necesarias.
No siempre estarás
en el lado fuerte.
Expresa lo que sientes.
Pronto volverás a estar alegre.
Autor desconocido
"Que pases un hermoso dia
y que nuestro Creador te
colme de tantas bendiciones,
que te permitan expulsar
toda tristeza de tu vida"

El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. El te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad.
No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón.
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación.
"Gracias Señor por tu inmenso amor...Gloria Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que aman al Señor".

Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los
ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas,
guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los
rebeldes espíritus infernales.
Te
confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los
esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas
fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y
tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido
y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu
misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren
desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su
situación.
Te
doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a
anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la
humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo
carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres.
Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el
mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.