
Paz!!! Señor, soy uno de los mortales, que tal vez ande más oscurecido en mi camino; por consiguiente, podré ser guiado y no guiar. Pero de tu grandeza todo se espera, quiero como pan de mi hogar la paz, como de los pobres la paz, como los tiranos y enemigos la paz, que en nuestros cerebros brille y que agrupados todos bebamos en la misma fuente, para que restablecidos, nuestros espíritus sólo la paz, tranquilidad y armonía, podamos transportar al mundo de lo bello.
¡OH! Paz sagrada que huyes de nuestros corazones, con el peso de nuestras culpas no nos abandones, sabemos que el espíritu de Dios es el espíritu de paz. Cúbrenos con el velo de tu gracia y el resplandor de tu magnificencia…Gloria a Dios en las alturas y PAZ entre los hombres de buena voluntad.
Amén
Libro: Oraciones Espirituales

Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los
ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas,
guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los
rebeldes espíritus infernales.
Te
confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los
esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas
fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y
tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido
y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu
misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren
desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su
situación.
Te
doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a
anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la
humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo
carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres.
Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el
mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.