
Qué traerás para mi Señor en esta mañana...lo que Tú quieras Señor, pero te pido fe para mirarte en todo. Esperanza para no desfallecer. Caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera. Dame sabiduría y humildad.
Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo. Dame Señor, lo que Tú sabes que me conviene y que yo no sé pedir. ¡Que pueda yo amarte cada vez más y hacerte amar por quienes me rodean! ¡Que sea yo grande en lo pequeño!
¡Que siempre tenga el corazón alerta, el oído atento, la mente activa y el pie dispuesto! ¡Derrama Señor, tus gracias sobre todos los que quiero!
Amén
Autor desconocido
"Que tus oraciones estén llenas de agradecimientos y alabanzas...nuestras necesidades ya él las conoce. Bendecido sean tus días y que la PAZ y el AMOR de Dios los acompañe siempre".
Vilma Reyes

Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los
ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas,
guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los
rebeldes espíritus infernales.
Te
confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los
esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas
fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y
tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido
y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu
misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren
desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su
situación.
Te
doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a
anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la
humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo
carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres.
Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el
mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.