
Señor hoy pensé y repasé toda mi vida y me he dado cuenta que en los momentos de tantas alegrías que tú me has dado nunca te he dado las gracias. Sin embargo en los momentos más tristes de mi vida hay si he sabido buscarte y tú me has ayudado a pesar de que sabes que cuando todo ande bien ni las gracias te daré. Por eso hoy he venido aquí a pedirte perdón señor.
Perdón por lo injusto que he sido contigo cuando en tantos momentos de alegría que tú me has dado y yo te he olvidado. Perdón por haber renegado de ti en mis momentos de dolor, sin darme cuenta que tú también sufrías a mi lado. Perdón por ser como soy Señor.
Sé que nunca es tarde para pedirte perdón, porque eres un ser de bondad y lleno de amor. Pero hoy también quiero darte las gracias por siempre estar en mi vida y por escucharme cada vez que te necesito. Solo puedo decirte una cosa mi señor, de ahora en adelante te daré las gracias por cada cosa y también por las sencillas, porque yo se que tú estás en las cosas que tienes más sencillas y por eso, porque somos tan tontos no te vemos. Gracias señor por la vida que me has dado. Te amo como lo que eres mi padre amado.
Por: Robert Weaver

Oh Gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los
ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas,
guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los
rebeldes espíritus infernales.
Te
confiamos Señor; los enfermos, los hermanos que sufren, los
esposos y esposas incapaces de trabajar, los ancianos, cuyas
fuerzas declinan y también los agonizantes. Dales tu luz y
tu fuerza, para que su sufrimiento tenga en la fe un sentido
y puedan fiarse de ti. Líbralos de sus males, por tu
misericordia. Ten piedad, Señor; de los que sufren
desequilibrio nervioso y haz brillar tu luz en medio de su
situación.
Te
doy gracias porque enviaste al arcángel San Gabriel a
anunciar la encarnación de tu Hijo y la redención de la
humanidad. María acogió con fe el anuncio y tu Hijo se hizo
carne y, muriendo en la cruz, libertó a todos los hombres.
Pero gran parte de la humanidad todavía no ha recibido el
mensaje de la salvación y vive en las tinieblas.